Iria & Dani :: Boda en Finca Montesqueiro
Hay días que se quedan grabados sin necesidad de esfuerzo. El de Iria y Dani fue uno de esos. El sol cayó generoso sobre Finca Montesqueiro, en A Coruña, y desde primera hora supimos que la luz iba a estar de nuestra parte. Filmamos cada gesto sabiendo que no había nada que forzar: bastaba con estar atentos.
La mañana antes del sí
Los preparativos tienen su propio ritmo, ese latido contenido de las horas previas. Las manos que ajustan, la respiración que se acompasa, las miradas que se buscan en el espejo. Acompañamos a Iria mientras los nervios se transformaban en ganas, y a Dani en esa calma extraña de quien sabe que está a punto de cumplir lo que llevaba tiempo imaginando. Pequeños detalles, conversaciones a media voz, el roce de la tela. Todo eso cabe en los minutos que anteceden a una ceremonia, y todo eso quisimos guardar.
Una ceremonia con el sol de testigo
Llegó el momento y la emoción no se hizo esperar. Iria y Dani se dieron el sí rodeados de las personas que más quieren, y se notaba en cada cara, en cada silencio cargado y en cada aplauso que rompía ese silencio. Hubo lágrimas, claro, y también risas: esa mezcla justa que hace que una ceremonia se sienta verdadera. La piedra de la finca, el verde alrededor y esa luz limpia de A Coruña pusieron el marco. Nosotros nos limitamos a recogerlo, atentos a las miradas que se cruzaban entre los novios y a las que llegaban desde las primeras filas.
Lo bonito de filmar una boda así es que apenas hay que buscar nada. Los momentos suceden solos, se encadenan, y el trabajo consiste en no estorbar y estar donde tienes que estar cuando ocurre lo importante. La complicidad entre Iria y Dani hizo el resto.
Cuando la fiesta se enciende
Después del sí, Finca Montesqueiro se transformó. La celebración no tardó en arrancar y la energía subió rápido: brindis, abrazos largos, mesas que se levantan para no volver a sentarse. La pista se llenó pronto y ya no se vació. Hubo de todo lo que cabe esperar de una buena fiesta gallega, y algo más, porque cuando la gente que quieres está reunida sin reloj y con ganas, la noche se alarga sola.
Grabamos hasta que la música apretó del todo, persiguiendo esas escenas que luego, vistas en pantalla, devuelven el calor exacto de la jornada. Las parejas que se dejan llevar son las que mejor se cuentan, y Iria y Dani se dejaron llevar de principio a fin.
El tráiler de su boda, filmado por Visualtec, recoge esa secuencia que va de la calma de la mañana al estallido de la fiesta, pasando por la emoción de una ceremonia que tuvo al sol como invitado de honor. Un resumen breve de un día que, para ellos y para quienes los acompañaron, no necesita resumen alguno.
Los proveedores de esta boda
- Fotografía
- Manuel Novo
- Flores
- Ombú studio
- Maquillaje y peluquería
- Estilista Iria Carro
- Música
- PlayAndGO
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